La selva cambia por completo cuando cae el sol. Sonidos nuevos, ojos que brillan entre las hojas, ranas que aparecen donde antes no había nada. Una caminata nocturna en La Fortuna es una de esas experiencias que se quedan contigo, pero para disfrutarla de verdad conviene venir preparado. Calzado cerrado y cómodo. Los senderos pueden estar húmedos y resbalosos. Unas botas o zapatos cerrados con buena suela te dan seguridad en cada paso. Ropa de manga larga. Aunque el clima sea cálido, la manga larga te protege de insectos y del roce con la vegetación. Colores neutros, mejor que vivos. Repelente. Imprescindible. Aplícalo antes de salir y lleva un poco para retocar. Una linterna pequeña (opcional). El guía lleva iluminación, pero una linterna de mano o frontal te ayuda a observar con calma. La luz roja molesta menos a los animales. Agua y curiosidad. Lo más importante: ganas de descubrir. Ven con la mente abierta y deja que la noche te sorprenda. Nuestros guías conocen cada rincón de la finca y saben dónde mirar. Tú solo trae lo esencial; del resto nos encargamos nosotros.
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